BIO

llevo tantos años con la cámara a cuestas que se me hizo cuerpo.

muchas veces pasamos juntas a lugares donde estaba prohibido el ingreso de equipos fotográficos.

estuve a punto de perderla por empecinarme en llevarla conmigo sumergida hasta a la cintura en las cascadas de río Amaicha en Tucumán, y en el mar de Piriápolis. 

he llegado a poner en juego mi integridad física para conseguir una imagen. 

en los últimos trece años presioné el obturador más de 300 mil veces, lo que significa que, en promedio, tomé una fotografía por semana.